עשה באיסלאם
Al-Hakam II
http://es.wikipedia.org/wiki/Al-Hakam_II
Alhakén o
Alhaquén II (en
árabe, الحكم بن عبد الرحمن),
al-Ḥakam ibn ʿAbd ar-Raḥmān;
Córdoba,
13 de enero de
915 - Id.,
16 de octubre de
976 segundo
califa omeya de
Córdoba, desde el
16 de octubre de
961 hasta su muerte.
Sucedió a
Abderramán III a los 47 años y nueve meses de edad, continuando la política de su padre y manteniendo la paz y la prosperidad en
Al-Ándalus. No sólo sostuvo el apogeo al que llegó el califato con su padre, sino que con él alcanzó su máximo esplendor.
A los 8 años fue nombrado sucesor de Abderramán III, y su educación
fue exquisita, participando intensamente en las actividades de gobierno,
así como en las campañas militares, acompañando al califa en varias
ocasiones. Cuando a la muerte de su padre se hizo cargo del poder
contaba con 47 años y adoptó el título de
al-Mustansir Bi-llah
(el que busca la ayuda victoriosa de Alá). Hasta entonces, y pese a su
unión con Radhia, no tuvo hijos. Al llegar al trono la descendencia se
hacía necesaria y logró dársela una concubina esclava, de origen
vascongado llamada
Subh (también llamada Zohbeya y Aurora), a quien Alhakén dio el nombre masculino de Chafar.
Política exterior y campañas militares
A diferencia de su padre, Alhakén se apoyó en dos personajes de la corte: el general
Galib, un liberto de origen
eslavo,
y el chambelán al-Mushafi, que junto a la concubina Subh ejercieron
prácticamente el gobierno, alcanzando altas cotas de poder.
Los reinos cristianos
Entre las primeras medidas que tomó al ser nombrado califa se encontraba la reclamación al reino cristiano de
León de las diez fortalezas que su rey,
Sancho I, había prometido a su padre Abderramán III por el apoyo prestado en la disputa dinástica que aquél mantuvo con
Ordoño IV y que le permitió recuperar el trono.
Ante la negativa del rey leonés a cumplir su promesa, Alhakén acogió
al depuesto Ordoño IV en la corte cordobesa prometiéndole reponerlo en
el trono, lo que hizo que Sancho I se retractase y enviase una embajada a
Córdoba con la promesa de cumplir lo pactado. Sin embargo, la muerte de
Ordoño IV motivó que Sancho I cambiase nuevamente de postura y
concertase una alianza con el rey navarro
García Sánchez I, con el conde castellano
Fernán González y con el conde de Barcelona
Borrell II para hacer frente al poderío del califa.
Alhakén inicia en respuesta, en
963, una ofensiva militar que se ve culminada por el éxito al conquistar las plazas de
San Esteban de Gormaz,
Atienza y
Calahorra,
lo que unido a las crisis dinásticas que se abren en los reinos
cristianos vuelvan a colocar al califato cordobés en su posición de
supremacía, iniciándose un periodo de calma militar que se extenderá
hasta
973, cuando el nuevo conde castellano
García Fernández, que había sucedido a Fernán González, aprovechando que el grueso del ejército califal se encontraba en
África, atacó las plazas de
Deza y
Sigüenza, actuación que se vio acompañada en
974 por el asalto del también nuevo rey de León
Ramiro III
de la plaza de San Esteban de Gormaz. El retorno del general Galib de
su campaña africana puso fin a los ataques cristianos al vencerlos en
las batallas de
Langa y
Estercuel.
El Magreb
La política africana de Alhakén estuvo marcada por el intento de frenar la expansión del califato fatimí, con capital en
Kairuán, en el actual
Túnez, por el Magreb. Política que se vio favorecida por la conquista, en
969, de
Egipto por los fatimíes, que trasladaron su capital a
El Cairo y con ello su zona de influencia lejos del
Estrecho de Gibraltar.
El traslado fatimí hace que, en
972, Alhakén decida recuperar su zona de influencia en el Magreb, para lo cual debe de enfrentarse al último representante de la
Dinastía idrísida, el emir
Al-Hasan ben Kannun, al que logró someter en
974
gracias al envío de las tropas de elite del general Galib, a quien dio
total libertad, tanto para sobornar como para combatir enemigos. Tanto y
tan bien sobornó que venció sin apenas combatir, pero gastó tanto y de
forma tan poco controlable que el califa envió a su intendente Muhammad
Ibn abi-Amir para vigilar las cuentas. Esta fue la primera vez que el
que después sería llamado
Almanzor (
Al-Mansur:
el Conquistador), supo realmente lo que era un ejército.
Invasión normanda
También tuvo que afrontar la ofensiva marítima de los
daneses que, al mando de un tal Gundurendo, recorrían los puertos de
Europa sembrando el terror: atacaron
Lisboa en
966, pero fueron derrotados frente a
Silves por una flota que el califa había desplazado desde
Sevilla al mando de su almirante Ibn al Rumahis. Después, Alhakén ordenó construir en
Almería
una flota al estilo nórdico con la intención de entablar combate en
alta mar y no esperar a estar cerca de la costa o en tierra firme.
En el año
971 los vikingos intentaron una nueva incursión en
Sevilla
remontando el río, y Alhakén respondió enviando la escuadra almeriense
en ayuda de la sevillana, con lo cual los barcos vikingos, encerrados en
el
Guadalquivir, fueron totalmente aniquilados.
Política interior
El califato se basaba en la igualdad de todos los grupos étnicos y
religiosos para acceder a los puestos de gobierno, acabando con la
nobleza militar árabe, berberisca, eslava o de cualquier otro origen. El
respeto a los cristianos, a los judíos y a la inmensa parte de la
población, así como la constitución de una burocracia meritocrática y
una clase media comercial y administrativa, fueron las bases de ese
estado de bienestar.
Obras públicas
- Se dedicó a la Mezquita de Córdoba,
de la que ya en vida de su padre inspeccionaba las obras, realizando la
ampliación más bella y la decoración más rica, derribando el muro de la
qibla
y extendiendo el oratorio en doce crujías, dotándolo de una serie de
lucernarios cubiertos con bellas cúpulas nervadas, y de una macsura con presencia de arcos polilobulados y entrecruzados, además de la construcción del mihrab,
concebido por primera vez como una habitación octogonal, cuya portada
fue decorada con bellos mosaicos realizados por maestros bizantinos
enviados por el basileus (emperador) de Constantinopla, Constantino VII.
- Terminó de construir Medina Azahara,
con el mismo tipo de construcción y decoración. Utilizaba sus
dependencias desde la primavera hasta el otoño, y si alguna vez lo hacía
en invierno era para presidir recepciones solemnes y recibir
embajadores.
- Reformó el Alcázar y construyó castillos por varias zonas como defensa contra los reinos cristianos.
- Realizó obras públicas en Córdoba, que se convirtió en la ciudad más
importante de Europa tanto por su población como en el ámbito político y
cultural. Era la primera ciudad de la Península que tuvo pavimentadas
sus calles, alumbrado público nocturno y alcantarillado, que se
distribuía mediante una red perfectamente organizada, algo
extraordinario teniendo en cuenta la época. También hay constancia de
obras de este tipo en otras ciudades.
- Construyó el castillo de Baños de la Encina.
Economía
Los impuestos coránicos casi nunca bastaron para hacer frente al
gasto del Estado, pero la economía alcanzó un desarrollo insospechado
gracias a la larga etapa de paz que el califato dio a sus súbditos, lo
que proporcionó al fisco unos ingresos saneados que permitieron la
construcción de las grandes obras públicas.
- La vida económica propiamente dicha estaba basada en la agricultura y ganadería.
El cultivo de cereales y legumbres fue particularmente intenso. Los
excedentes de aceitunas, uvas e higos fueron exportados con pingües
beneficios hacia Oriente. Se introdujeron el arroz, el naranjo y el
toronjo, y se construyeron sistemas de riego y canales. La capa forestal
alcanzó probablemente su extensión máxima en la península y fue
aprovechada para la construcción de barcos, en especial en los astilleros de Tortosa.
- El dominio de Marruecos y Argelia le facilitó la protección de las caravanas que le traían el oro de Sudán, con el cual se acuñaba monedas.
- La ganadería estuvo en manos de los bereberes. En época de Abderramán II se habían introducido los primeros camellos en España, que se criaron para el ejército.
- Las técnicas de extracción minera no experimentaron avances sensibles con respecto a los de la época romana, y los metales explotados fueron los mismos que en la antigüedad: oro y plata.
- La industria de tipo artesano se centró en la manufactura de objetos de lujo.
Cultura
El desarrollo de las ciencias y de las letras se debió a las
facilidades que los califas dieron a los sabios orientales inmigrados,
ya que los
Abasidas
persiguieron sin tregua a quienes cultivaron el saber más allá de los
rudimentos necesarios para la solución de los problemas
jurídico-religiosos. La difusión de la cultura andalusí por Europa quedó
asegurada gracias a los continuos viajes de los monjes
mozárabes a la España cristiana, a la
Marca Hispánica hasta
Lorena.
- La Medicina
estuvo en manos de los mozárabes hasta mediados del siglo IX. En esta
época llegaron prácticos de Oriente que desplazaron a los cristianos, y
un siglo después se adapta la traducción oriental del Dioscórides a la terminología botánica de al-Andalus, gracias a la colaboración del judío Hasday ibn Saprut, del monje bizantino Nicolás y del médico musulmán Ibn Yulyul.
- Fundó 27 escuelas públicas en las que los eruditos enseñaban de
forma gratuita a los pobres y huérfanos a cambio de atrayentes salarios,
y decretó la enseñanza obligatoria para todos los niños.
Volumen del
Corán de Al-Ándalus.
- Creó una biblioteca,
símbolo de esta cultura andalusí, pluralista, tolerante y
universalista, con más de 400.000 volúmenes que abarcaban todas las
ramas del saber. Tenía anejo un taller de escribanía con copistas,
miniaturistas y encuadernadores, y se conocen los nombres de las dos
copistas más importantes: Lubna,
secretaria de Alhaken II, y Fátima. Según cronistas, en un solo arrabal
de la ciudad podía haber unas ciento setenta mujeres dedicadas a la
copia de libros, lo que da una idea de la cultura a la que llegó la
mujer cordobesa en aquellas fechas. También tenía agentes para ojear y
comprar libros en El Cairo, Bagdad, Damasco y Alejandría. Desde la biblioteca subvencionaba no sólo a los escritores y estudiosos de Al-Ándalus, sino de todo el mundo: cuando supo que Abu'l-Faraj al-Isfahani había comenzado su célebre antología de poesía y canciones árabes (el Libro de cantos),
le envió mil monedas de oro para tener una copia. Isfahani le envió una
especial, con la genealogía de los Omeyas, porque Alhakén, que leyó y
anotó muchos de los miles de libros de su biblioteca, era un
genealogista consumado, el más importante que haya tenido esta
disciplina; todavía hoy es la máxima autoridad. Pasaron siglos antes de
que se reuniera en España una biblioteca como la suya, sólo porque
escribía, perdonaba, protegía a los filósofos y pagaba a todos los
poetas, incluso a los más desvergonzados.
Sucesión
De la trayectoria de este califa, inteligente, ilustrado, sensible y
extremadamente piadoso sólo cabe lamentar que reinara apenas 15 años, y
que cometiera el gran error de no nombrar a un sucesor capacitado y
eficaz.
Quizás por sentir próxima su muerte por el ataque de hemiplejía que sufrió, se apresuró en nombrar sucesor a su hijo,
Hisham II
que, al acceder al trono siendo menor de edad, se convirtió en una
marioneta utilizada con astucia por Al-Mansur y sus partidarios.
Las desbordadas ambiciones del visir y su obsesivo fanatismo
religioso y militarista abocarían a Al-Andalus a emprender continuas
campañas bélicas. Junto a sus acólitos se adueñó de la autoridad
administrativa, iniciando un período de intransigencia que desencadenó
graves conflictos civiles y afectó muy negativamente a la unidad
política de las diversas colectividades que integraban el conjunto
social de Al-Andalus. La continuidad del Califato se hizo inviable y
comenzó su decadencia.
Almanzor
Durante el reinado de Alhakén II hizo su aparición en la Historia Muhammad Ibn abi-Amir, más conocido como
Almanzor,
quien tras realizar sus estudios en la capital califal inició su
carrera política pasando desde el puesto de auxiliar del cadí de Córdoba
al de administrador del patrimonio de
Subh,
la concubina favorita del califa, de gran influencia política en la
corte y que le hizo ascender rápidamente hasta alcanzar en
973 el cargo de intendente del ejército en la campaña africana.
Sin embargo, el esplendor de la carrera política y militar de Almanzor se alcanzará bajo el reinado del siguiente califa,
Hisham II.
Alhakén falleció por un derrame cerebral en brazos de Fagil y Djahad,
sus eunucos, el 30 de septiembre del 976, un año y once meses después
de que padeciera el primer ataque de hemiplejía.
Semblanza del Califa
Físicamente rubio, como casi todos los Omeyas, pero tirando a
pelirrojo, con nariz aguileña, grandes ojos negros, mejillas fláccidas o
colgantes, corpulento, piernas cortas, casi barbilampiño como perejil
mal sembrado, cogotudo, antebrazos demasiado largos y acusado
prognatismo. Su voz era muy fuerte, casi estentórea.
Alhakén nunca tuvo buena salud. En 974, sufrió un ataque de
hemiplejía del que nunca se recuperó, por lo que, muerto su primogénito
Abderramán en 970, hizo jurar a
Hixem II como sucesor.
Fue un califa inteligente, ilustrado, sensible y extremadamente
piadoso, tanto que, preocupado por la costumbre de beber de sus
súbditos, intentó evitarla arrancando los viñedos. Sus consejeros le
convencieron de dos cosas: el aguardiente de higos emborrachaba más, y
las uvas eran necesarias para hacer las pasas que se daban entre las
tropas.
Enlaces externos
Véase también
Categorías:
Etimología de Politics
http://www.etymonline.com/index.php?allowed_in_frame=0&search=politics&searchmode=none
- politics (n.)

- 1520s, "science of government," from politic (adj.), modeled on Aristotle's ta politika "affairs of state," the name of his book on governing and governments, which was in English mid-15c. as "Polettiques." Also see -ics.
Politicks
is the science of good sense, applied to public affairs, and, as those
are forever changing, what is wisdom to-day would be folly and perhaps,
ruin to-morrow. Politicks is not a science so properly as a business. It
cannot have fixed principles, from which a wise man would never swerve,
unless the inconstancy of men's view of interest and the capriciousness
of the tempers could be fixed. [Fisher Ames (1758-1808)]
Meaning "a person's political allegiances or opinions" is from 1769.
- politician (n.)

- 1580s, "person skilled in politics," from politics + -ian. It quickly took on overtones, not typically good ones. Johnson defines it as "A man of artifice; one of deep contrivance."
- metapolitics (n.)

- 1784, "abstract political science;" see meta- + politics. Related: metapolitical, attested from 1670s in sense "outside the realm of politics."
- realpolitik (n.)

- 1914, from German Realpolitik, which can be translated as "practical politics." See real (adj.) + politics.
- politicize (v.)

- 1758, "take up politics," from politics + -ize. Meaning "to render political" is from 1846. Related: Politicized; politicizing. Earlier was politize (late 16c.), but this was rare.
- political (adj.)

- 1550s, "pertaining to a polity, civil affairs, or government;" from Latin politicus "of citizens or the state" (see politic (adj.)) + -al (1). Meaning "taking sides in party politics" (usually pejorative) is from 1749. Political prisoner first recorded 1860; political science is from 1779 (first attested in Hume). Political animal translates Greek politikon zoon (Aristotle, "Politics," I.ii.9) "an animal intended to live in a city; a social animal."